SALA DE RECEPCIONES

También conocida como la sala del Océano

LA SALA

La sala de recepciones, también conocida como sala del Océano, es una pequeña habitación de planta cuadrada situada junto al Salón de los mosaicos, cuya función era poder ser recibidos por los reyes en audiencia privada a los diferentes personajes o embajadores que pudieran pasar por Córdoba, de una forma discreta y sin excesivo protocolo. Aquí se exponen algunos sitiales o escaños del antiguo coro capitular, que datan del siglo xvii y pertenecen al antiguo cabildo de la Iglesia, y tienen tallado en el respaldo los símbolos de las antiguas collaciones o parroquias cordobesas.

También podemos contemplar la cabeza del Gran Capitán, González Fernández de Córdoba, obra del escultor Mateo Inurria, en mármol blanco que es igual que la cabeza de la estatua ecuestre de las Tendillas, y otro busto en bronce que también representa al Gran Capitan, se trata de un original del escultor, pintor y arquitecto Federico Amutio y Amil y está fechado en 1908.

El mobiliario se completa con la mesa del mapa de los descubrimientos, y un bargueño o escritorio del siglo XIX. Como obra central, encabeza la sala el mosaico romano del Océano.

 

 

 

MOSAICO DEL OCÉANO

Presidiendo la Sala de Recepciones se halla incrustado en el muro, el mosaico del Océano. El Dios de las aguas, hijo de Urano, dios de los cielos y de Gea la madre tierra, se nos presenta en el centro de la composición rodeado de seres marinos, manifestándose con toda su potencia expresiva. De proporciones gigantescas, sus cejas y mejillas están cubiertas por membranas y escamas, a la vez que brotan delfines de su espesa barba la cabeza del dios está coronada por unas gigantescas pinzas de cangrejo, que simbolizan la virilidad y la fertilidad.